Este año hemos apostado fuerte por los alcorques textiles y la diferencia salta a la vista. El objetivo era claro: reducir las malas hierbas, mantener mejor la humedad y ahorrar trabajo. Y la verdad… ¡estamos encantados con el resultado!
Las cebollas están creciendo con mucha fuerza. El alcorque mantiene la zona limpia y sin malas hierbas, permitiendo que toda la energía del terreno y el riego vaya directa a la planta. Además, se nota que retiene muy bien la humedad, algo clave en días de calor como los que vienen. Sin necesidad de estar escardando ni aplicando herbicidas, las cebollas van engordando poco a poco. Una solución sencilla que nos está ahorrando muchas horas de trabajo.

Los tomates y pimientos ya han empezado a tirar para arriba. Están en sus primeras fases, pero se ven sanos, bien agarrados y con los primeros brotes asomando. Gracias al alcorque, el entorno de cada planta está libre de competencia, lo que favorece un crecimiento más uniforme. Además, al regar o abonar, todo queda más concentrado en la zona de la raíz, sin que se desperdicie ni se evapore tan rápido.

Aquí se aprecia lo limpio que está todo el bancal. Ni una mala hierba alrededor de las plantas, sin usar químicos ni estar todos los días con el azadón. Solo colocar el alcorque al plantar y listo. Un ahorro de mano de obra muy importante, sobre todo si el huerto crece o si no tienes tanto tiempo como te gustaría.
Este sistema no solo mejora el crecimiento de las plantas, también permite organizar mejor el riego, aplicar el abono justo donde hace falta y mantener un entorno más sano y ordenado.
Seguiremos enseñando cómo avanza todo, pero por ahora podemos decir que los alcorques textiles nos están dando un resultado excelente. 🌿🍅🧅